En este artículo 16 secciones
- Qué es la cosa juzgada.
- La cosa juzgada en la conciliación y en la transacción.
- La cosa juzgada se puede declarar de oficio.
- La cosa juzgada como excepción previa.
- Qué hacer cuando se alega cosa juzgada y no la hay.
- Preguntas frecuentes.
- ¿El juez puede declarar la cosa juzgada de oficio?
- ¿Qué excepciones no puede declarar el juez de oficio?
- ¿Cuáles son los requisitos de la cosa juzgada?
- ¿Una conciliación laboral hace tránsito a cosa juzgada?
- ¿La cosa juzgada se propone como excepción previa o de mérito?
- ¿Puedo volver a demandar si perdí el proceso por falta de pruebas?
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La cosa juzgada impide volver a discutir ante un juez lo que ya fue decidido, y en materia laboral puede ser declarada de oficio por el juez de primera o de segunda instancia, sin que la parte la alegue. El nuevo Código Procesal del Trabajo la reguló en el artículo 215 de la ley 2452 de 2025 y, como novedad, la incluyó entre las excepciones previas y entre las causales de sentencia anticipada. ¿Cuándo se configura, qué actos la producen y qué excepciones puede reconocer el juez sin que se las pidan?
Qué es la cosa juzgada.
La cosa juzgada es el efecto que adquiere la sentencia ejecutoriada y que impide iniciar un nuevo proceso sobre el mismo asunto. Su propósito es la seguridad jurídica: los pleitos deben terminar en algún momento.
Señala el artículo 215 de la ley 2452 de 2025:
«La sentencia ejecutoriada proferida en proceso declarativo tiene fuerza de cosa juzgada siempre que el nuevo proceso verse sobre el mismo objeto, se funde en la misma causa que el anterior y entre ambos procesos haya identidad jurídica de partes.»
De la norma se desprenden los tres requisitos clásicos, que deben concurrir todos:
- Identidad de objeto. Que se reclame lo mismo, es decir, el mismo derecho o la misma prestación.
- Identidad de causa. Que el fundamento de hecho y de derecho sea el mismo.
- Identidad jurídica de partes. Que las partes sean las mismas, o sus sucesores por causa de muerte o causahabientes.
Si falta uno solo de los tres, no hay cosa juzgada y el nuevo proceso puede adelantarse.
Supongamos que el trabajador demandó el pago de horas extras y perdió. No puede volver a demandarlas con las mismas pruebas, pero sí puede demandar el reconocimiento de una indemnización por despido, porque el objeto y la causa son distintos.
Qué decisiones no hacen tránsito a cosa juzgada.
El parágrafo del artículo 215 excluye expresamente la sentencia que declara probada una excepción de carácter temporal que no impide iniciar otro proceso al desaparecer la causa que dio lugar a su reconocimiento.
Tampoco la producen los fallos inhibitorios, que no resuelven el fondo del asunto, ni los autos que terminan el proceso por causas formales como el retiro de la demanda.
La cosa juzgada en la conciliación y en la transacción.
La sentencia no es la única fuente de cosa juzgada. En materia laboral también la producen dos acuerdos entre las partes.
La conciliación tiene fuerza de cosa juzgada y presta mérito ejecutivo. Así lo dispone el numeral 7 del artículo 20 para la conciliación extraprocesal ante el juez, y el artículo 258 para el acuerdo logrado en la audiencia inicial.
El contrato de transacción produce el mismo efecto, por disposición del artículo 2483 del Código Civil, y el artículo 221 de la ley 2452 de 2025 regula su trámite dentro del proceso. Lo desarrollamos en el artículo sobre el contrato de transacción laboral.
En los dos casos el efecto se limita a lo acordado. Si quedaron derechos por fuera del acuerdo, sobre ellos se puede demandar.
Y en los dos casos hay un límite infranqueable: no producen cosa juzgada sobre derechos ciertos e indiscutibles, que no son conciliables ni transigibles.
La cosa juzgada se puede declarar de oficio.
Por regla general las excepciones deben ser alegadas por la parte interesada en la contestación de la demanda. La cosa juzgada es una de las que escapan a esa regla.
El parágrafo 3 del artículo 203 de la ley 2452 de 2025 es categórico:
«Cuando el juez halle probados los hechos que constituyen una excepción deberá reconocerla oficiosamente en la sentencia, salvo las de prescripción, compensación y nulidad relativa, que deberán alegarse en la contestación de la demanda.»
De modo que el juez no solo puede reconocer la cosa juzgada de oficio: debe hacerlo cuando la encuentre probada.
Esa facultad la ejercen tanto el juez de primera instancia como el de segunda. Lo explicó la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia en la sentencia 39366 del 23 de octubre de 2012, con ponencia del magistrado Luis Gabriel Miranda Buelvas:
«La cosa juzgada es una institución que por perseguir los objetos de certeza y seguridad jurídica anunciados, así como puede ser alegada por la parte interesada desde el mismo umbral del proceso a través de las llamadas excepciones previas (…) también puede ser declarada oficiosamente, aún en la segunda instancia (…) dado que, como se ha asentado, la cosa juzgada interesa al orden público y, por tanto, bien pueden los jueces de segundo grado declararla, aún, de oficio.»
La razón es que la cosa juzgada interesa al orden público y no solo a la parte favorecida. Lo ideal, de todos modos, es que el apoderado la proponga, porque el juez puede no advertir la existencia del proceso anterior.
Excepciones que el juez no puede reconocer de oficio.
Son tres y conviene memorizarlas, porque olvidar una de ellas en la contestación equivale a renunciar a la defensa:
- La prescripción.
- La compensación.
- La nulidad relativa.
La razón es que esas tres excepciones dependen de la voluntad de quien puede alegarlas. La prescripción, por ejemplo, es renunciable después de cumplida, según el artículo 323, de modo que el juez no puede imponérsela al demandado que prefiere no alegarla.
Esta regla aplica igual en los procesos laborales y en los civiles.
La cosa juzgada como excepción previa.
Aquí está la novedad procesal del nuevo código. Bajo el régimen anterior la cosa juzgada se proponía como excepción de mérito y se decidía en la sentencia, de modo que el proceso se tramitaba completo para concluir al final que nunca debió adelantarse.
Hoy el numeral 13 del artículo 73 la incluye entre las excepciones previas, que se formulan en el mismo escrito de contestación y se deciden en la audiencia inicial. Con ellas se puede terminar el proceso antes de entrar al debate probatorio.
El mismo artículo incorporó como excepción previa la prescripción, pero solo «cuando no haya discusión sobre la fecha de exigibilidad de la pretensión o de su interrupción o de su suspensión». Si hay discusión sobre esas fechas, la prescripción sigue siendo excepción de mérito y se decide en la sentencia.
De acuerdo con nuestro criterio, esta es una de las reformas más útiles del código para el empleador demandado, porque le permite cerrar en la audiencia inicial un proceso que antes debía soportar durante años.
Sentencia anticipada por cosa juzgada.
Hay una tercera vía, incluso más rápida. El numeral 4 del artículo 260 obliga al juez a dictar sentencia anticipada, antes de la audiencia inicial, cuando encuentre probada la cosa juzgada, la conciliación, la transacción, la falta de legitimación en la causa, la caducidad o la prescripción extintiva, esta última siempre que haya sido alegada.
El juez convoca a una audiencia, invita a conciliar y, si no hay acuerdo, indica la razón por la cual dictará sentencia anticipada y corre traslado para alegar de conclusión.
Qué hacer cuando se alega cosa juzgada y no la hay.
Es frecuente que el demandado proponga la cosa juzgada apoyado en un proceso anterior que no reúne las tres identidades.
La defensa consiste en mostrar cuál de los tres requisitos falta. Lo más común es que falte la identidad de objeto, porque en el primer proceso se reclamaron conceptos distintos, o la de causa, porque los hechos ocurrieron en periodos diferentes.
También es común el error de invocar como cosa juzgada un acta de conciliación que versa sobre derechos ciertos e indiscutibles, que es nula en esa parte y no produce ese efecto.
Y conviene recordar que la decisión sobre excepciones previas es apelable, salvo cuando se declara la falta de jurisdicción o de competencia, según el numeral 13 del artículo 228.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿El juez puede declarar la cosa juzgada de oficio?
Sí, y debe hacerlo cuando la encuentre probada, tanto en primera como en segunda instancia. Así lo dispone el parágrafo 3 del artículo 203 de la ley 2452 de 2025, porque la cosa juzgada interesa al orden público.
¿Qué excepciones no puede declarar el juez de oficio?
La prescripción, la compensación y la nulidad relativa. Esas tres siempre deben alegarse en la contestación de la demanda, porque dependen de la voluntad de quien puede proponerlas.
¿Cuáles son los requisitos de la cosa juzgada?
Identidad de objeto, identidad de causa e identidad jurídica de partes. Si falta cualquiera de los tres, no hay cosa juzgada y el nuevo proceso puede adelantarse.
¿Una conciliación laboral hace tránsito a cosa juzgada?
Sí, respecto de los derechos efectivamente conciliados, y además presta mérito ejecutivo. No produce ese efecto sobre derechos ciertos e indiscutibles, que no son conciliables.
¿La cosa juzgada se propone como excepción previa o de mérito?
Como excepción previa, desde la ley 2452 de 2025, de modo que se decide en la audiencia inicial. También puede dar lugar a sentencia anticipada antes de esa audiencia.
¿Puedo volver a demandar si perdí el proceso por falta de pruebas?
No. La sentencia que niega las pretensiones por no haberse probado los hechos resuelve el fondo del asunto y hace tránsito a cosa juzgada. Distinto es el fallo inhibitorio, que no la produce.