Gastos procedentes y deducciones especiales imputables

En la declaración de renta de las personas naturales encontramos los conceptos de deducciones imputables especiales, y gastos o costos procedentes, que son conceptos diferentes y que tienen tratamientos diferentes.

Deducciones especiales imputables en la renta de personas naturales.

Las deducciones especiales imputables, son aquellos conceptos que la ley permite deducir a las personas naturales incluso si no tienen relación de causalidad con la actividad generadora de ingresos del contribuyente.

Entre las deducciones especiales imputables tenemos las siguientes:

  • Intereses por préstamos de vivienda.
  • Los pagos por salud (medicina prepagada, seguros privados de salud)
  • Deducción por concepto de dependientes.
  • Gravamen a los movimientos financieros (4x1.000).

Estas deducciones  especiales están limitadas conforme lo señala el artículo 1.2.1.20.4 del decreto 1625 del 2016 en su inciso segundo:

«Las rentas exentas y deducciones aplicables a la cédula general, no podrán exceder el cuarenta por ciento (40%) o las cinco mil cuarenta (5.040) Unidades de Valor Tributario -UVT. El porcentaje aquí mencionado se aplicará sobre la base que se obtiene de detraer a los ingresos por concepto de rentas de trabajo, de capital y no laborales los ingresos no constitutivos de renta, imputables a cada uno.»

Además, se deben considerar los límites individuales en cada uno de esos conceptos, como el caso de los dependientes.

Deducción por dependientes en renta

Costos y gastos procedentes en la renta de personas naturales.

Aparte de las deducciones especiales, si las personas naturales han debido incurrir en costos y gastos para generar los ingresos declarados, tienen derecho a declararlos.

Así lo señala el artículo 1.2.1.20.5 del decreto 1625 del 2016:

«Las personas naturales y sucesiones ilíquidas que tengan ingresos provenientes de rentas de capital y/o rentas no laborales, correspondientes a la cédula general, únicamente podrán detraer los costos y gastos de conformidad con lo previsto en el artículo 336 del Estatuto Tributario.»

Estos costos y gastos se pueden imputar solo respecto a ingresos diferentes a una relación laboral (salarios), tal como lo señala el mismo artículo en su inciso segundo:

«Los contribuyentes que perciban ingresos considerados como rentas de trabajo derivados de una fuente diferente a la relación laboral o legal y reglamentaria podrán detraer los costos y gastos que tengan relación con la actividad productora de renta en los términos previstos en el Estatuto Tributario.»

Es el caso del contador público que tienen una oficina de asesorías y debe pagar arriendo, servicios públicos y el salario de su asistente.

A estos costos y gastos se la aplican las reglas generales del estatuto tributario conforme lo dispone el inciso 3 del mismo artículo:

«Los costos y gastos que se pueden detraer corresponden a todas aquellas erogaciones en que se incurra para la obtención del ingreso y que cumplen todos los requisitos y limitaciones para su procedencia de conformidad con lo establecido en el Estatuto Tributario.»

Es decir que se deben cumplir los requisitos generales de las deducciones, como causalidad, proporcionalidad ni necesidad.

Requisitos para la procedencia de costos y deducciones en renta

Las cedulas de pensiones y dividendos y participaciones no permiten la imputación de costos y deducciones según dispone el inciso 4 del artículo antes citado:

«Para los ingresos correspondientes a rentas de trabajo de la cédula general con excepción de lo previsto en el inciso 2 de este artículo, las cédulas de pensiones y dividendos y participaciones, no proceden los costos y gastos, de conformidad con lo previsto en los artículos 336, 337 y 343 del Estatuto Tributario.»

Los costos y gastos procedentes no están limitados ni en porcentaje ni en Uvt, así que cualquiera se su monto se puede imputar, incluso si los costos y gastos son superiores a los ingresos, situación que contempla el artículo 1.2.1.20.4 de del decreto 1625:

«Cuando los costos y gastos procedentes correspondientes a rentas de capital o no laborales declarados en la cédula general de la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios sean superiores a los ingresos declarados por concepto de rentas de capital o no laborales y no haya ingresos por concepto de otras rentas, habrá lugar a la pérdida fiscal.

En caso contrario, estos costos y gastos al momento de ser declarados, no podrán superar el valor resultante de restar a los ingresos de las rentas de capital o no laborales, los ingresos no constitutivos de renta. El valor que exceda deberá estar registrado en la contabilidad y/o el control de detalle de que trata el artículo 772-1 del Estatuto Tributario para que proceda la compensación de la pérdida fiscal contra la renta que dio su origen, en los períodos gravables posteriores en los términos del artículo 147 del Estatuto Tributario.»

Lo importante es que los costos y gastos estén debidamente soportados, y cumplan con los requisitos de ley para su procedencia.

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