Inicio » Impuestos. » (20 / 12 / 2010 )

El impuesto de renta y complementarios frente a la liquidación de una sociedad conyugal

Al liquidar una sociedad conyugal se pueden presentar diferentes situaciones frente al impuesto de renta y complementarios.

En la liquidación de la sociedad conyugal, se hace una distribución de bienes de la sociedad entre las partes conforme lo estipula la legislación civil, bienes que tienen un efecto tributario para  los cónyuges que los reciben.

En la liquidación de la sociedad conyugal se pueden identificar claramente tres situaciones o conceptos, cada uno con un tratamiento tributario específico: Gananciales, Porción conyugal y Recompensas.

Veamos que significa cada uno de ellos.

Gananciales. Es el 50% de los bienes de la sociedad conyugal que se le asignan a cada cónyuge una vez se han pagado las obligaciones a cargo de la sociedad.

Porción conyugal. Es la parte del patrimonio de la sociedad conyugal que se le asigna a uno de los cónyuges para garantizar su sostenimiento económico cuando lo que recibe por gananciales es insuficiente. La porción conyugal es un valor adicional a los gananciales, de modo que un cónyuge puede recibir sus gananciales y adicionalmente una porción conyugal, porción que puede estar a cargo de la sociedad conyugal o del patrimonio del otro cónyuge.

Recompensas. Son los bienes que cada cónyuge tenía antes de la conformación de la sociedad y que al momento de liquidarla se le reintegran nuevamente al cónyuge al que pertenecían. Naturalmente que esos bienes no hacen parte de los gananciales, puesto que los gananciales se distribuyen después de haber pagado las recompensas y demás obligaciones a cargo de la sociedad.

Mejor un ejemplo

Para una mejor ilustración supongamos un ejemplo sencillo en el que hipotéticamente se contemplas los tres conceptos.

Supongamos que Adán y Eva se casaron el 01 de enero de 2006 y que se divorciaron legalmente en diciembre de 2008.

Al momento de casarse, Adán no tenía ningún patrimonio. Eva tenía un terreno cultivado en manzanas valorado en 300 millones de pesos [Por eso Adán se casó con Eva].

Al momento de liquidar la sociedad conyugal, lo cual sucedió en diciembre de 2008, la sociedad conyugal tenía bienes por un valor de 500 millones de pesos, bienes que se distribuyeron conforme a la ley.

Lo primero que se ha hecho es devolver el terreno cultivado en manzanas a Eva, de modo que Eva tendrá 300 millones por concepto de pago de recompensas.

Luego de los 500 millones sólo quedan 200 millones que se han de repartir en partes iguales, de modo que cada uno recibirá 100 millones de pesos por concepto de gananciales.

A estas alturas Eva tendrá 400 millones [300 de las recompensas más 100 de gananciales]  y Adán sólo 100 por concepto de gananciales, luego el abogado de Adán argumenta ante el juez que con eso Adán no podrá sobrevivir puesto que ya no está en el jardín del edén, y exige que Eva le garantice con parte de su patrimonio la subsistencia y la calidad de vida que llevaba durante el matrimonio, de modo que el juez ordena que de la parte que le ha correspondido a Eva se le asignen 50 millones  al señor Adán, asignación que se conoce como porción conyugal y que ha sido pagada de los gananciales que le correspondían a Eva.

Luego, al liquidar la sociedad conyugal su patrimonio habrá quedado distribuido de la siguiente forma:

Eva:

300.000.000 [Pago de recompensas]

50.000.000 [Gananciales]

Total: 350.000.000

Adán:

100.000.000 [Gananciales]

50.000.000 [Porción conyugal]

Total: 150.000.000

Respecto al tratamiento tributario que Adán y Eva deben dar a lo que les ha correspondido de la liquidación de la sociedad conyugal, se expone en los siguientes documentos:

  1. Tratamiento tributario de los gananciales
  2. Tratamiento tributario de las recompensas
  3. Tratamiento tributario de la porción conyugal
  4. Los cónyuges frente al impuesto de renta

Finalmente es importante tener claro que la sociedad conyugal no es contribuyente del impuesto a la renta, lo que quiere decir que durante la vigencia de la sociedad conyugal cada cónyuge declaró los bienes que estaban a su nombre en caso de estar obligado a declarar, y en el ejemplo supuesto, por lo menos Eva estaba obligada a declarar.

De aquí se desprende que algunos bienes recibidos por el cónyuge, fiscalmente siempre han estado en su patrimonio, como es el caso de Eva quien siempre debió haber declarado su terreno, pues siempre estuvo a su nombre, realidad que hay que tener muy clara para comprender mejor el tratamiento tributario que se le debe dar  los diferentes conceptos aquí expuestos.

Opinar o comentar (Recuerda que somos de Colombia)

4 Opiniones en “El impuesto de renta y complementarios frente a la liquidación de una sociedad conyugal”
  1. Erika dice:

    me divorcie el año pasado, tenemos una casa en comun y para hacer la disolucion hay que venderla pero ya llevo intentandola vender casi un año y no pasa nada, yo respondo por la cuota de la casa y no hemos pagado impuestos, por lo que hay una deuda grande en impuestos, yo no los he querido pagar porque no me parece justo que los pague y luego el reciba el 50% sin tener que gastar nada, quiero saber si puedo realizar la disolusion, como un acuerdo de que la casa se venderá y se dividira aun cuando tengo impuestos sin pagar, o tengo que pagar estos para poder realizar el tramite??

  2. paola andrea dice:

    por favor colaborarme con e
    respuesta a esto:

    liquidacion y didolucion no menor de 50 millones de pesos.

  3. Aneyra de Naranjo dice:

    Buenos dìas, deseo saber què intereses debo pagar al estado y/o què consecuencias tiene lo siguiente:
    Tengo sociedad conyugal vigente. Mis hermanos quieren donarme, regalarme o darme un apartamento de $ 156`000.000, pero ellos quieren que tenga caràcter BIEN PROPIO para todos los efectos legales.
    Le agradezco muchìsimo su asesorìa,
    Aneyra

  4. Mario dice:

    ¿Porqué hacen referencia a prosción conyugal? si, tal como está narrado el caso, los consortes están con vida y por lo tanto no hay derecho a porción conyugal puesto que éste, según el artículo 1230 y 1232 del código civil, surge al momento de la muerte de uno de los cónyuges, por lo tanto es erroneo en el caso hacer referencia a dicha figura propia del derecho sucesoral.

    además en el ejemplo hay otro error, y se refiere a establecer que un terreno entra a la sociedad conyugal y luego al momento de la disolución de dicha sociedad conyugal se generan recompensas. eso me parece que es falso, toda vez, que los bienes raíces que tenía un cónyuge al morir no estrana a formar parte de la sociedad conyugal por tratarse de un bien propio del cónyuge, por lo tanto no genera recompensas como lo enuncia el caso resuelto.

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.