¿Qué es la resolución de un contrato?

¿Qué se entiende por resolución de un contrato? ¿Qué implicaciones tiene la resolución de un contrato? ¿Resolución y terminación de un contrato son lo mismo? ¿Quién puede solicitar la resolución de un contrato?

¿Qué es la resolución de un contrato?

En palabras sencillas, la resolución de un contrato es la figura  producto de la voluntad de las partes o la declaración judicial  mediante el cual se deja sin efecto un contrato (cualquiera que sea), lo cual por lo general tiene efectos retroactivos y por supuesto cesa todo efecto futuro del contrato por cuanto este se deshace.

La resolución del contrato implica la extinción del mismo, su desaparición, por lo tanto se hace inoponible por la ausencia de todo vínculo jurídico que pudo derivarse de su existencia.

¿Cuáles son los efectos de la resolución del contrato?

La resolución del contrato extingue todo vínculo jurídico derivado de él, por lo tanto deja sin efecto toda obligación pasada y futura debido a la retroactividad que lo caracteriza, excepto las necesarias para regresar las cosas al estado anterior.

En efecto, la principal consecuencia de la resolución de un contrato es que tiene el efecto de volver las cosas a como estaban antes de la celebración del mismo, lo que obligadamente conlleva a que exista la restitución de mutuas como bien lo advierte la sala civil de la corte suprema de justicia  en sentencia SC11287 del 17 de agosto de 2016 con ponencia del magistrado Ariel Salazar Martínez

«El efecto propio de la declaración de resolución del contrato es regresar las cosas a su estado anterior, lo cual se cumple a través de las restituciones mutuas que –en términos generales– surgen para los contratantes en virtud del conjunto de normas que regulan las prestaciones en materia de reivindicación. Y, para el caso específico de la condición resolutoria tácita del contrato de compraventa, las contempladas en los artículos pertinentes que rigen tal materia.»

Y luego señala la sala:

«Por una ficción de la ley, se reputa que el contrato destruido no ha existido jamás, a consecuencia de lo cual cada parte recupera lo que en virtud de él entregó a la otra, considerándose que las cosas vuelven al estado que tenían antes de la venta.»

Para ilustrar la aplicación de la restitución de mutuas supongamos el más común de los negocios entre la gente del común: un contrato de compraventa de bien inmueble.

En este contrato una parte vende la casa y la otra parte la compra. El vendedor se compromete a entregar la casa al comprador, y este se compromete a pagar el precio al vendedor.

Pero suele suceder que el vendedor entrega la casa  y el comprador no termina de pagarla.

Ante esta situación el vendedor puede exigir la resolución del contrato, que de declararse implica que el juez ordene la restitución de las  mutuas, que consiste en que el comprador reintegra la casa al vendedor y el vendedor devuelva lo que el comprador hubiera pagado.

La misma sentencia ya referida afirma al respecto:

«En razón de la resolución de la compraventa por incumplimiento del comprador, las partes se encuentran compelidas a verificar las restituciones recíprocas, por lo que el vendedor tiene derecho a que se le restituya la cosa entregada y los frutos que ésta hubiere producido. Por su parte, el comprador tiene derecho a que se le restituya el pago que haya realizado del precio de la cosa. Esta suma ha de ser real, es decir actualizada para el momento de esta sentencia, toda vez que la indexación de una suma de dinero no comporta un beneficio ni puede confundirse con los frutos civiles que ella produce, porque simplemente constituye el ajuste de su valor para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, pues de lo contrario se estaría devolviendo al comprador una cantidad muy inferior a la que entregó en realidad.»

Aquí se avizora  que el vendedor ha recibido dinero del comprador, cuando lo reintegre en ocasión a la restitución de mutuas debe devolver ese dinero actualizado, lo cual resulta más que justo cuando han pasado varios años desde que se hizo el negocio, pues si la restitución de mutuas se hace poco tiempo luego de firmado el contrato esa indexación no tiene sentido.

¿Resolución y terminación de un contrato son lo mismo?

Si bien las dos figuras implican la terminación o extinción del vínculo que les ata, la segunda es diferente a la primera por cuanto simplemente cesa la ejecución del contrato sin que existan efectos retroactivos.

Por ejemplo es el caso del contrato de arrendamiento. Si las partes deciden terminar el contrato de arrendamiento, o un juez así lo ordenara, simple y llanamente el arrendatario entrega el inmueble al arrendador y deja de pagar los cánones de arrendamiento derivados del contrato.

En este caso no puede haber restitución de mutuas, por cuanto lo pagado por el arrendatario ha sido la remuneración de un servicio ya prestado por el arrendador, y si acaso se obligara al arrendador a devolverle al arrendatario lo que este pagó por arrendamiento, entonces como las restituciones son mutuas, el arrendador tendría que reintegrarle los frutos de la casa que ocupó, que precisamente es el valor del arrendamiento, de manera que sería un resultado cero sin sentido alguno.

La terminación del contrato solo implica que este no se sigue ejecutando, pero lo pasado no pierde efecto, de manera que si alguna obligación pasada quedó pendiente de cumplirse o quedó incumplida, una vez terminado el contrato la parte acreedora podrá perseguir a la parte deudora para que cumpla con lo que quedó pendiente, como es el caso el contrato de arrendamiento, donde terminado el contrato al arrendatario queda obligado a pagar los cánones que se causaron mientras estuvo vigente el contrato, al tiempo que el arrendador queda legitimado para exigir su pago.

¿Quién puede solicitar la resolución de un contrato?

En los contratos bilaterales cualquiera de las partes puede solicitar judicialmente la resolución del contrato.

Si un contrato no se cumple no tiene sentido seguir vinculado a él, de manera que ya sea la parte cumplida, o la parte que cumplió o se allanó a cumplir,  puede solicitar la resolución del contrato.

Naturalmente que la parte incumplida no puede exigir nada más que la resolución del contrato, pues para exigir de indemnización, incumplimiento, penalización, retracto o lo que sea que se haya pactado para garantizar el cumplimiento del contrato, se requiere que la parte que la solicite haya cumplido con sus propias obligaciones, de lo contrario no está legitimada para exigir nada más allá de la resolución del contrato por mutuo incumplimiento si ese fuere el caso.

Se debe tener en cuenta que si la parte incumplida demanda  la resolución del contrato,  la parte que sí cumplió puede interponer demanda de reconvención  o contrademanda, y en ella puede exigir el pago de la cláusula penal, indemnizaciones, etc., por lo que en lo posible la resolución del contrato se debe perseguir pacíficamente por parte de quien ha incumplido, o cuando el incumplimiento ha sido mutuo.

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Una opinión
  1. JOSE LUIS dice:

    Buenas tardes,

    Cómo operan los efectos de la resolución respecto de un contrato de arrendamiento en el que el juez la declare y el arrendatario debe cánones de arrendamiento? al tener efectos retroactivos, ¿los cánones adeudados se pierden?

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

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