En este artículo 19 secciones
- La base es el 100%, no el 70%.
- Por qué prevalece el Estatuto Tributario.
- El salario integral no tiene prima ni cesantías.
- Cómo se calcula la retención.
- Los demás pagos siguen sus reglas.
- Preguntas frecuentes.
- ¿La base de retención del salario integral es el 70% o el 100%?
- ¿El factor prestacional está exento de retención?
- ¿Sobre qué valor se calcula la renta exenta del 25%?
- ¿El salario integral tiene prima de servicios?
- ¿Y cesantías?
- ¿Al trabajador con salario integral le retienen más?
- ¿Qué procedimiento de retención se aplica?
- ¿Las bonificaciones se suman al salario integral?
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La base de retención en el salario integral es el 100% del salario, incluido el factor prestacional, y no el 70%. Es la duda que más consultas genera y su respuesta no es evidente, porque el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo declara exento ese factor y el artículo 206 del Estatuto Tributario no lo incluye entre las rentas exentas. ¿Cuál de las dos normas se aplica y cómo se liquida entonces la retención?
La base es el 100%, no el 70%.
Sobre el salario integral se toma la totalidad del pago, incluido el factor prestacional, y a partir de ahí se hace la depuración ordinaria.
No se excluye el 30% del factor prestacional ni se liquida la retención únicamente sobre el 70% restante.
La única renta exenta que opera es la del 25% del numeral 10 del artículo 206 del Estatuto Tributario, que se calcula sobre el total del salario integral.
- Proyección y planeación pensional
- Liquidador de renta personas naturales
- Liquidador de intereses judiciales y comerciales
De dónde viene la confusión.
La duda no es caprichosa: nace de una norma laboral que dice exactamente lo contrario.
El inciso 4 del artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, que regula el salario integral, señala en su parte final:
«El monto del factor prestacional quedará exento del pago de retención en la fuente y de impuestos.»
Leída de forma literal, esa norma llevaría a concluir que el factor prestacional no soporta retención y que, además, sobre el resto se aplicaría la renta exenta del 25%.
Esa conclusión es incorrecta, y conviene explicar por qué, porque es el argumento que el trabajador suele invocar ante la nómina.
Por qué prevalece el Estatuto Tributario.
La respuesta está en la relación entre las dos normas y en el momento en que fueron expedidas.
El artículo 206 del Estatuto Tributario empieza así:
«Están gravados con el impuesto sobre la renta y complementarios la totalidad de los pagos o abonos en cuenta provenientes de la relación laboral o legal y reglamentaria, con excepción de los siguientes: …»
La regla, entonces, es que todo pago laboral está gravado, y las exenciones son taxativas: solo lo que la norma enumera queda por fuera.
Entre esas excepciones no figura el factor prestacional del salario integral.
Y esa enumeración es posterior y específica frente al artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, de modo que lo dispuesto en la norma laboral resulta inaplicable en materia tributaria.
La exención fue sustituida.
Hay además un dato normativo que cierra la discusión y conviene conocerlo.
La exención sobre el factor prestacional quedó sustituida por la exención general del numeral 10 del artículo 206, en virtud del artículo 96 de la ley 223 de 1995.
La Dian lo confirmó en el oficio 8899 de 2015:
«Así las cosas, dado que en virtud de lo dispuesto por el artículo 96 de la Ley 223 de 1995, la exención sobre el factor prestacional del salario integral, quedó sustituida por la exención de carácter general prevista en el numeral 10° del artículo 206 del Estatuto Tributario, la renta exenta del veinticinco por ciento (25%) debe calcularse sobre el salario integral total, incluyendo el factor prestacional, e independientemente de que este represente un porcentaje mayor.»
La última frase del concepto es importante: la conclusión no cambia porque el factor prestacional pactado sea superior al 30% mínimo, como ocurre en muchos contratos.
El salario integral no tiene prima ni cesantías.
Es la segunda particularidad de esta modalidad y tiene consecuencias directas sobre la retención.
El salario integral incorpora las prestaciones sociales dentro del factor prestacional, de modo que el trabajador no recibe prima de servicios ni auxilio de cesantías como conceptos independientes.
Eso importa porque esos dos conceptos tienen tratamientos especiales que aquí no operan.
| Concepto. | En el salario integral. |
|---|---|
| Auxilio de cesantías | No existe. No hay renta exenta por ese concepto. |
| Intereses sobre cesantías | No existen. |
| Prima de servicios | No existe. No hay liquidación independiente. |
| Renta exenta del 25% | Se calcula sobre el total del salario integral. |
Por qué eso perjudica al trabajador.
Conviene explicarlo porque es la consecuencia económica de la modalidad y no siempre se advierte al pactarla.
En un salario ordinario, las cesantías quedan por fuera de la base de retención y su condición de renta exenta opera en la declaración, como explicamos en el artículo sobre la retención en la fuente en las cesantías.
Y la prima se liquida de forma independiente en el procedimiento 1, lo que suele arrojar una retención menor o incluso ninguna, como desarrollamos en el artículo sobre la retención en la fuente en la prima de servicios.
En el salario integral esos dos alivios desaparecen: todo el pago entra en una sola base mensual y soporta la tabla progresiva completa.
De acuerdo con nuestro criterio, esa es una variable que conviene considerar al comparar una oferta de salario integral con una de salario ordinario, porque el efecto sobre el flujo de caja mensual del trabajador es apreciable.
Cómo se calcula la retención.
Establecido lo anterior, el cálculo no tiene ninguna otra particularidad.
- Se toma la totalidad del salario integral del mes, incluido el factor prestacional.
- Se restan los ingresos no constitutivos de renta, como los aportes obligatorios a salud y pensión.
- Se restan las deducciones del artículo 387 a que tenga derecho el trabajador.
- Se resta la renta exenta del 25%, calculada sobre el resultado anterior y dentro del tope anual.
- Se verifica el límite conjunto del 40% y se lleva la base a la tabla del artículo 383.
El detalle de cada concepto de la depuración está en el artículo sobre la depuración de la base de retención por salarios.
Y se puede usar cualquiera de los dos procedimientos, sin que el salario integral imponga uno u otro, conforme a las reglas que desarrollamos en el artículo sobre cuál procedimiento de retención conviene.
Los aportes se calculan sobre el 70%.
Conviene precisarlo porque es de donde suele venir la idea del 70% y porque ese porcentaje sí tiene una aplicación real, solo que en otra materia.
Los aportes a seguridad social del trabajador con salario integral se liquidan sobre el 70% del salario, no sobre el 100%.
Ese 70% es una regla laboral y de seguridad social, no tributaria, y no traslada su efecto a la base de retención.
De acuerdo con nuestro criterio, ahí está el origen de la confusión: el trabajador y la nómina ven que la base de aportes es el 70% y suponen que la de retención también lo es. Son dos bases distintas para dos obligaciones distintas.
Lo que sí traslada su efecto es el valor de los aportes: al ser ingreso no constitutivo de renta, el aporte obligatorio calculado sobre ese 70% se resta de la base de retención.
Los demás pagos siguen sus reglas.
Conviene cerrar delimitando el alcance, porque el trabajador con salario integral puede recibir otros pagos.
Las vacaciones, las bonificaciones, las comisiones y los demás pagos laborales que reciba se suman al salario integral del mes y siguen las reglas ordinarias.
Y si el contrato termina, la indemnización tiene concepto y tarifa propios, con un umbral que el trabajador con salario integral supera casi siempre, como explicamos en el artículo sobre la retención en la fuente por indemnizaciones laborales.
Los conceptos que se pagan al liquidar el contrato los tratamos en el artículo sobre la retención en la fuente en la liquidación del contrato de trabajo.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿La base de retención del salario integral es el 70% o el 100%?
El 100%, incluido el factor prestacional. El 70% es la base de los aportes a seguridad social, que es una regla laboral distinta y no traslada su efecto a la retención.
¿El factor prestacional está exento de retención?
No. Aunque el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo lo diga, esa exención quedó sustituida por la renta exenta general del 25%, que se calcula sobre el salario integral total.
¿Sobre qué valor se calcula la renta exenta del 25%?
Sobre el total del salario integral, incluido el factor prestacional, y sin que importe que este represente un porcentaje mayor al mínimo legal. Así lo precisó la Dian.
¿El salario integral tiene prima de servicios?
No. La prima está incorporada en el factor prestacional, de modo que no existe como concepto independiente ni hay liquidación separada de retención sobre ella.
¿Y cesantías?
Tampoco. Al no existir el auxilio de cesantías, no hay renta exenta por ese concepto ni sumas que queden por fuera de la base de retención.
¿Al trabajador con salario integral le retienen más?
En igualdad de remuneración suele ser así, porque pierde dos alivios: las cesantías no entran en la base y la prima se liquida aparte. En el salario integral todo entra en una sola base mensual.
¿Qué procedimiento de retención se aplica?
Cualquiera de los dos. El salario integral no impone uno u otro, y la elección sigue las mismas reglas que en un salario ordinario.
¿Las bonificaciones se suman al salario integral?
Sí. Los demás pagos laborales que reciba el trabajador se suman al salario integral del mes y siguen las reglas ordinarias de la retención por ingresos laborales.